Teatro Opera Citi
El Teatro Opera está situado en Avenida Corrientes 860 de la ciudad de Buenos Aires, capital argentina, a 200 metros del Obelisco de esa ciudad.
Allí actuaron Ava Gardner, Édith Piaf,la cantante italiana MINA, el Folies Bergère, el Lido de París, Fairuz, entre otros artistas internacionales.
En 2010, por un acuerdo comercial con el Citibank, adoptó el nombre comercial de Teatro Opera Citi, aunque tal medida está puesta en discusión1 por departamentos oficiales
por vulnerar normas vigentes sobre preservación del patrimonio "tangible e intangible" de la Ciudad.
El origen del teatro se remonta a 1871. En ese año el empresario Antonio Petalardo vislumbró que lo que era aún una calle, estrecha y alejada del centro de la ciudad de Buenos Aires,
se animaría con la instalación de teatros. Así nació el Ópera, un teatro dedicado en principio al género lírico que tenía unas instalaciones asombrosas y llegó a tener una usina eléctrica
propia, convirtiéndose así en el primer teatro de América Latina con luz generada por dicha energía.
Pero el ensanche de la calle Corrientes obligó a la demolición del primitivo edificio en 1935.
Entonces el lugar fue adquirido por Clemente Lococo, y el arquitecto belga Alberto Bourdon concibió el actual, de fachada Art Decó sobria y característica
(inspirada en el Cine Le Gran Rex de París), con capacidad para 2.500 personas, escenario apto para diversos espectáculos y una pantalla de cine de grandes dimensiones.
Sobre el actual edificio del Teatro Opera, comenta el arquitecto Carlos Méndez Mosquera, seguidor del movimiento moderno, haciendo duras críticas a su concepción estilística,
pero reconociendo la calidad de su construcción:
El planteo arquitectónico es formalmente disparatado. Cumple por supuesto las necesidades funcionales de un cine, pero su espacio interior está cubierto de una serie de decoraciones
escenográficas inadecuadas, que culminan en un increíble cielo raso con estrellas y nebulosas. El hall de entrada y sus respectivos entrepisos "se integran" con el planteo de la sala,
de lo que resulta un extraño muestrario de formas decorativas y materiales. La fachada exterior refleja el mismo espíritu y da como resultado una obra que, según los postulados de la
arquitectura contemporánea, o incluso los de una arquitectura académica, es de mediocre calidad. Pero los materiales con que está construido el edificio (el enchapado de las puertas,
las carpinterías), son de un nivel óptimo que desorienta al observador.
Remodelaciones
En 1997 el teatro se remodeló para albergar a producciones de musicales especialmente traídas desde EE.UU. e Inglaterra. La obra elegida para su reapertura fue La bella y la bestia,
y luego, le siguieron Los Miserables, Chicago y El fantasma de la Ópera.
A partir de estas remodelaciones se perdió para siempre una de las maravillas del interior de su sala: el cielorraso que simulaba un cielo estrellado (alusión a las estrellas de la pantalla)
y parte de la ornamentación de los laterales de la sala, una arquitectura callejera que daba esa misma sensación de libertad nocturna que tiene la avenida en la que se encuentra.
En el Petit Ópera de su subsuelo se daban pre-estrenos cinematográficos y se realizaban reuniones culturales.
web
Avenida Corrientes 860
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
República Argentina
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+5411 4326 1335/ 2041 |
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