MUSICA CIUDADANA
Los porteños, como se los denomina a los habitantes de la ciudad portuaria de Buenos Aires, descendientes en su mayoría de inmigrantes italianos y españoles quienes dejaron parte de sus raíces en Europa para radicarse desde fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX en Argentina. El italiano con su melancolía y el español con su flamenco convergieron en el tango, nostálgico, romántico y arrabalero que comenzó siendo música de los negros entendiéndose por “tan-go” al sonido de los tambores.
EL TANGO
Música típica de Buenos Aires, sentimental en sus letras, de danza sensual. Las milongas y casas de tango tradicionales están ubicados en los barrios de: San Telmo, el Abasto, La Boca y Puerto Madero. Los campeonatos y festivales de este género denominado música ciudadana se dividen en 2 categorías: tango de salón y tango de escenario. Otra variante del tango es la milonga: un ritmo más rápido que el típico 2 x 4.
“Mi Buenos Aires querido” como cantara Carlos Gardel, el zorzal criollo de voz inconfundible.
EL TANGO Y EL CAFETIN Cafetín, nombre del lunfardo (lenguaje porteño) que recibieran los boliches que hacían de fonda, vinería y café. Estos lugares hoy se han convertido en tanguerías donde se puede disfrutar de un café, un trago o de una cena porteña y espectáculos de tango. Homero Manzi, poeta santiagueño que supo pintar con nostalgia a una ciudad que se transforma. Autor de cine y teatro, poeta de canciones, milongas, tangos y valses. Vivió con su familia en Avenida Garay 3.251. Autor de tangos y milongas como: “Barrio de Tango”, “Che Bandoneón”, “Desde el Alma”, “Discepolín”, “Fuimos”, “Ninguna”, “Sur”; Con Sebastián Piana, “Milonga del 900”. “Milonga Sentimental”. Hoy lo recuerda la tanguería “Esquina Homero Manzi” en Avenida San Juan y Av. Boedo. Enrique Santo Discépolo, nació en 1.900 en un conventillo del barrio de Once (Balbanera). Hermano de Armando Discépolo (actor teatral).
Intelectual comprometido con la realidad que lo rodeaba mostraba su faz irónica, satírica, incisiva, sarcástica, humanista y hasta cruel en sus letras. Diría: “el tango es un pensamiento triste que hasta se puede bailar”.
Son de su autoría temas tales como: “Esta noche me emborracho” . “Chorra” (ladrona) en 1.928 . “Maleva” . “Soy un arlequín” en 1.929 . “Victoria”, “Justo el 31” . “Yira, Yira” . “Confesión” en 1.930 . “¿Qué sapa, señor?” (Que pasa, señor) en 1.931 . “Cambalache” en 1.935 . “Infamia” en 1.941 . “Uno” en el año 1.943 . “Canción desesperada” en 1.94 . “Cafetín de Buenos Aires” en 1.948. Julián Centeya Periodista y poeta. “La Posta de Julián Centeya” lo recuerda en la esquina de San Juan e Inclán (Boedo) . Llamado "el hombre gris de Buenos Aires", fue el autor de letras como: “Che Pamela”, “Era un barrio malevo”, “La vi llegar”. Recuerdos imborrables girando en las vitrolas.
Hasta fines del siglo XX, referentes del tango rioplatense fueron: la voz sentimental de Edmundo Rivero (El Viejo Almacén - San Telmo), del “polaco” Goyeneche, de Beba Bidart (Tanguería de Beba Bidart); El piano de don Osvaldo Pugliese, el bandoneón de Aníbal Troilo, de Astor Piazzola.
El Lunfardo
En Argentina, se llama lunfardo al habla tradicional del porteño. En su origen el lunfardo más cerrado comenzó como lenguaje carcelario o germanía de los presos para que los guardias no los entendieran. Muchas de sus expresiones llegaron con los inmigrantes europeos (principalmente italianos), otras palabras llegaron de la pampa y otras fueron provistas por la población negra de argentina. ...
apoliyar: dormir
atorrante: vago
bacán: hombre adinerado
berretín: fantasía, ilusión
boliche: bar
cana: policía
cachada: broma
acanalar: herir con arma blanca
afanar: robar
alzar: tomar vuelo, llevarse a la mujer
amurar: abandonar
apoliyar: dormir
araca: cuidado, atención
arranyar: arreglar
atorrante: vago, que vivía en los caños
bacán: hombre adinerado
bataclana: bailarina, mujer de cabaret
batir: "cantar", confesar, contar
beguén: capricho amoroso
berretín: fantasía, ilusión
biyuya: plata, dinero, billetes, pesos
boliche: bar
bute: excelencia, gran calidad, clase
cachada: broma
calá: mirá
camba: inversión silábica de bacán
cana: policía
canero: relativo a la cárcel, llamativo
canflia: rufianismo
cantar: "batir", dar datos a la policía, informar
canusa: afectivo de policía, cárcel
capelún: aumentativo de capelo, sombrero
caturo: agarro, tomo, capturo, comprendo
chamuyar: Hablar en voz baja, convencer o hablar de amores a una mujer
choreo: robo, hurto
chorro: ladrón
dique: importancia, valor
diquero: fanfarronada, que sirve para darse corte
darique: inversión silábica de diquero
embromar: molestar, engañar
encurdelarse: embriagarse
engrupir: engañar, grupear
engrupida/o: creída/o en más
escolasear: jugar por dinero
espiante: partida, retirada súbita, huída
esquiyo: enojo
estrilar: enojar, rabiar
farabute: fanfarrón, exagerado y presuntuoso
firulete: adorno prolijo, contorsiones aparatosas en el baile
funche: sombrero
funyi: sombrero
garaba: garabita: muchacha
gavión: Galán, tenorio
gili: corrido, astuto, experimentado
grela: mujer
grillar: cosechar, hacer ganancia
guita: centavos, pesos
gurda: excelencia
jailaife: petimetre (Viene de high-life)
laburar: trabajar
lengue: pañuelo de cuello
leones: pantalones
marchanta (a la): A la suerte, a cualquier lado, rebatiña
marroco: pan
marrusa: golpiza
mina: mujer
mishe: hombre adinerado que paga los favores de una mujer
mishiadura: pobreza
misho: pobre
mistongo/a: deslucido, de poco valor, pobre
morlaco: peso, unidad monetaria
nuria: voz infrecuente de significado incierto
pacoy: paco, paquete
paica: mujer
pamela: tonta
papusa: afectivo de papa, mujer hermosa
piba: chica
pierna: experimentado, cómplice de aventuras
pinta: casta, linaje. Arreglo notorio en la ropa
punguia: hurto diestro de los bolsillos de la víctima
purria: podrá
quemera: Mujer que trabaja en la quema
rafa: farra
rante: vago, mal entretenido, deriva de atorrante
rantifusa: despreciable, vil
ranún: astuto, rana
robreca: de cabrero
sacar la chala: obtener dinero
sagra: inversión silábica de grasa
shussheta: petimetre
tagai: inversión silábica de gaita (referido a un gallego o español)
taquero: Policía de alto grado, comisario
tarro: calzado de cuero
taura: valiente, guapo
vento: dinero
yurno: el día
Mi Buenos Aires querido Música: Carlos Gardel
Letra: Alfredo Le Pera
Mi Buenos Aires querido,
cuando yo te vuelva a ver
no habrá más pena ni olvido.
El farolito de la calle en que nací
fue el centinela de mis promesas de amor,
bajo su inquieta lucecita yo la vi
a mi pebeta luminosa como un sol.
Hoy que la suerte quiere que te vuelva a ver,
ciudad porteña de mi único querer,
y oigo la queja de un bandoneón
dentro del pecho pide rienda el corazón.
Mi Buenos Aires, tierra florida,
donde mi vida terminaré,
bajo tu amparo no hay desengaños,
vuelan los años, se olvida el dolor.
En caravana, los recuerdos pasan,
como una estela dulce de emoción.
Quiero que sepas que al evocarte
se van las penas del corazón.
La ventanita de mis calles de arrabal
donde sonríe una muchacha en flor;
quiero de nuevo hoy volver a contemplar
aquellos ojos que acarician al mirar.
En la cortada más maleva una canción
dice su ruego de coraje y pasión;
una promesa y un suspirar
borró una lágrima de pena aquel cantar.
(Coro)
Mi Buenos Aires querido,
cuando yo te vuelva a ver
no habrá más pena ni olvido.
Compuesto en 1934.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::BAEnjoy it ! www.baenjoyit.com es un portal turístico comercial :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Buenos Aires - Argentina ® 2007 - Diseño y Mantenimiento ABACAP - Términos y condiciones - Políticas de privacidad